Cambiar un telefonillo antiguo puede parecer una tarea sencilla: retirar el equipo viejo, copiar las conexiones y colocar el nuevo. Sin embargo, el punto clave está antes de desmontar nada: comprobar qué sistema tienes y qué modelo es compatible.
En Grupo Jarama llevamos muchos años suministrando material eléctrico. Por nuestra experiencia en el sector, sabemos que una buena elección evita buena parte de los problemas posteriores. Antes de comprar un telefonillo nuevo, conviene identificar el modelo antiguo, revisar el tipo de instalación y guardar una referencia clara del cableado.
En esta guía te explicamos cómo cambiar un telefonillo antiguo, qué debes comprobar y cuáles son los fallos más habituales.
No todos los telefonillos funcionan con el mismo tipo de instalación. Un modelo puede ser compatible con un sistema analógico 4+N y no funcionar en una instalación digital o de 2 hilos.
Por eso, antes de comprar el recambio, revisa estos datos:
La marca suele aparecer en la carcasa. La referencia exacta puede estar en el interior o en la parte trasera.
El sistema 4+N es habitual en instalaciones analógicas antiguas. Utiliza varios conductores para funciones como llamada, audio, micrófono, común y abrepuertas.
El número de hilos visibles puede variar según la instalación. Por eso, no conviene elegir un telefonillo solo por la cantidad de cables que ves al abrir la carcasa.
También existen sistemas digitales y sistemas de 2 hilos. Si tienes dudas sobre el tipo de instalación, consulta la documentación del equipo o pide asesoramiento antes de comprar el recambio.
Para una sustitución básica suelen bastar unas pocas herramientas:
Antes de empezar, consulta las indicaciones del fabricante y toma las precauciones adecuadas para trabajar con la instalación.
Desde nuestra experiencia como suministradores de material eléctrico, hay una recomendación que merece atención: haz una foto nítida del cableado antes de soltar el primer conductor.
No te fíes solo de los colores. El mismo color no tiene por qué corresponder a la misma función en todas las viviendas.
Abre el telefonillo antiguo con cuidado. Según el modelo, la carcasa puede llevar tornillos, pestañas o ambos sistemas de fijación.
Una vez abierto, tendrás acceso a la regleta de conexiones.
Haz varias fotos en las que se vean bien los cables y los números o letras de cada borne.
También puedes anotar las conexiones. Por ejemplo:
Esa información será más útil que intentar recordar la posición de cada cable después.
Este paso es esencial. Los bornes del telefonillo antiguo y los del nuevo pueden usar referencias distintas.
Por ejemplo, una función marcada con un número en un modelo puede aparecer con otra numeración en el equipo nuevo. La tabla de equivalencias permite relacionar cada función con su borne correspondiente.
No copies la posición física de los cables. Conecta cada conductor según su función.
Afloja los tornillos de los bornes y retira los cables uno por uno. Mantén las etiquetas o anotaciones visibles.
Después, desmonta la base del telefonillo antiguo de la pared.
Fija la nueva base y conecta los cables según la tabla de equivalencias.
Comprueba que cada conductor está sujeto y que no quedan hilos de cobre sueltos entre bornes. Una conexión deficiente puede causar fallos de audio, problemas con el timbre o errores en el abrepuertas.
Antes de cerrar el equipo, prueba:
Si todo funciona, coloca la carcasa y termina la instalación.
La compatibilidad debe ser el primer criterio de compra. El diseño, el color o el tamaño son aspectos secundarios si el equipo no funciona con la instalación existente.
Antes de elegir, intenta reunir estos datos.
Una búsqueda por referencia o una tabla del fabricante puede ayudarte a encontrar un modelo equivalente.
La referencia suele ofrecer más información que el aspecto exterior del telefonillo. Dos equipos parecidos pueden trabajar con sistemas distintos.
Comprueba si tienes un sistema analógico 4+N, digital o de 2 hilos.
Este dato condiciona la elección del recambio. Si no puedes identificar el sistema, evita comprar un modelo por intuición.
Los telefonillos universales son una solución útil para muchas instalaciones analógicas, pero el término “universal” no significa que funcionen con cualquier sistema.
En Grupo Jarama recomendamos comprobar siempre la documentación técnica antes de elegir. Una consulta previa puede evitar devoluciones, conexiones incorrectas y pruebas innecesarias.
Si has terminado la instalación y hay algún fallo, revisa primero las conexiones y la tabla de equivalencias.
Comprueba el cable correspondiente a la llamada y revisa que esté conectado en el borne correcto.
El problema puede estar en las conexiones del micrófono, el altavoz o el común.
Revisa el conductor asignado a esta función y su equivalencia en el nuevo modelo.
Comprueba que los cables estén bien sujetos y que no haya filamentos de cobre tocando otro borne.
Si no puedes identificar el sistema, la instalación tiene modificaciones previas o el fallo persiste, lo adecuado es recurrir a un instalador cualificado.
En algunos casos sí, pero no se puede dar una respuesta general sin revisar la instalación.
La viabilidad depende del sistema del edificio, el cableado disponible y la compatibilidad entre equipos. En una comunidad de propietarios también hay que tener en cuenta la instalación común.
Por eso, antes de comprar un kit de videoportero, conviene verificar qué tecnología utiliza la instalación y si el equipo elegido puede funcionar con ella.
Los errores más comunes suelen aparecer por falta de comprobaciones previas:
Tras años trabajando con material eléctrico, tenemos clara una idea: identificar bien el sistema antes de comprar ahorra tiempo y evita muchos problemas.
Cambiar un telefonillo antiguo puede ser una tarea asequible cuando el nuevo modelo es compatible y el cableado está bien identificado.
El orden correcto es sencillo: identifica el sistema, comprueba la compatibilidad, fotografía las conexiones, consulta la tabla de equivalencias y prueba todas las funciones antes de cerrar el equipo.
Si tienes dudas sobre qué telefonillo necesitas, reúne la marca, el modelo y una foto clara de las conexiones. Con esos datos será mucho más fácil encontrar un recambio adecuado.
No. El nuevo equipo debe ser compatible con el sistema de la instalación.
No conviene. Los colores pueden variar entre instalaciones. Es mejor tomar como referencia los bornes y la tabla de equivalencias.
No. Muchos modelos universales están pensados para determinados sistemas analógicos, pero no son compatibles con cualquier instalación.
En muchas instalaciones sí, siempre que el nuevo modelo sea compatible con el sistema del edificio. Si existen dudas sobre la instalación común, conviene consultarlo antes de hacer el cambio.